Archivo por meses: febrero 2018

perro alimentación

¿Cómo alimentar a nuestro perro? Parte I: Alimentos prohibidos

Lo cierto es que, con algunas excepciones, lejos han quedado ya los tiempos en que a los perros domésticos se les alimentaba a base de sobras. Lo restante de la dieta de sus dueños componía sin más la alimentación de prácticamente cualquier mascota.

Tal vez por ello aún existen demasiadas dudas a la hora de decidir qué dar de comer a nuestro perro.

Como decíamos, alimentar a nuestra mascota con la misma dieta que nos alimentamos nosotros no es recomendable ya que el sistema digestivo de nuestro perro es distinto al nuestro y, generalmente, nuestra dieta resulta para ellos demasiado salada, con exceso de proteínas pero pobre en minerales o nutrientes esenciales.

Existen también los defensores de la carne cruda y, aunque podríamos pensar que es la alimentación natural de los canes, lo cierto es que ésta podría contener bacterias que le provoquen distintas enfermedades.

perro comida

Lo mismo sucede con los que defienden alimentarles con huesos, una opción muy peligrosa en el caso de pequeños huesos ya que podrían astillarse al morderlos y provocarle daños graves al tragarlos, e incluso en el caso de los huesos más grandes, ya que pueden provocar obstrucciones intestinales.

Alimentos prohibidos

Existen además alimentos presentes en nuestra dieta que no solo no son recomendables para nuestros perros sino que están absolutamente prohibidos. Aunque existen discrepancias en cuanto a cuáles son exactamente estos alimentos y muchos discuten su toxicidad en función de la cantidad, prácticamente todos los profesionales coinciden en estos 10:

  • El chocolate, sobre todo el cacao o chocolate en polvo. Cuanto más negro, más peligroso.
  • La cebolla y en menor medida el ajo.
  • El café y cualquier bebida con cafeína.
  • Las uvas pasas y las uvas, incluso en pequeñas cantidades.
  • Las nueces de pecán.
  • Los chicles sin azúcar y cualquier alimento que tengo xilitol.
  • Huesos y pepitas de fruta.
  • Bebidas alcohólicas: contienen etanol, muy tóxico para los perros.
  • Aguacate: Es muy alto en grasas y puede causar varios problemas digestivos en el perro, como ser dolores de estómago, diarrea, vómitos, entre otros.
  • Lácteos: Aunque en este tema existe una gran controversia, lo mismo que ocurre con las personas, lo que sí es cierto es que la leche tiene lactosa y en grandes cantidades no puede ser asimilada porque el animal no cuenta con la enzima encargada de esta “tarea” en el organismo. Provoca problemas digestivos serios, vómitos, diarreas e intoxicación.

Así pues… ¿qué le damos de comer a nuestra mascota? Afortunadamente, hoy en día todos somos conscientes de la importancia que tiene ofrecer una dieta equilibrada a nuestros animales, adaptada a su edad, actividad física, peso e incluso raza y en el mercado existe una amplia gama de alimentos para perros nutricionalmente equilibrados y diseñados para las necesidades específicas de tu amigo de cuatro patas.

Seguiremos informando…


procesionaria en suelo

La procesionaria, una oruga mortal para tu mascota

Una pequeña oruga que sin embargo encierra uno de los mayores peligros para tu mascota. Así es la llamada procesionaria del pino, una diminuta larva, científicamente denominada Thaumetopoea pityocampa, cuyo cuerpo está recubierto de finos pelos que contienen una toxina llamada Thaumatopina.

procesionaria

Aunque generalmente su principal desarrollo se da en primavera, cuando abandona el nido y formando una hilera comienza a desplazarse en procesión (de ahí su nombre) en busca de árboles que invadir, son varias las alertas ya en estos días de numerosas localidades en las que la procesionaria ha comenzado a verse en parques y jardines.

¿Qué hace a esta oruga tan peligrosa?

La procesionaria es un peligro real y en ocasiones mortal para perros y gatos. Presente en pinos, cedros y abetos y aunque pueda parecer inofensiva por su pequeño tamaño, esta oruga está cubierta de finos pelos que contienen una grave toxina, convirtiéndolos en prácticamente unos dardos envenenados.

Al verla moviéndose por el suelo o intentando trepar por el tronco de un árbol, seguro que despiertan la curiosidad de nuestras mascotas y al intentar olerla, chuparla o simplemente rozarla, se produce la grave intoxicación.

Los síntomas son claros e inmediatos: una gran irritación cutanea en la zona afectada, normalmente la nariz, lengua, boca o garganta, que comenzará a mostrar un color sonrojado y a inflamarse.

procesionaria oruga

Como consecuencia, nuestra mascota intentará rascarse con las patas, dejará la lengua fuera de la boca por la inflamación, se mostrará excitado y nervioso e incluso podría llegar a vomitar.

Si una procesionaria pica a nuestro perro, lo más importante es intentar mantener la calma y lavar inmediatamente la zona infectada con agua limpia.

Tras ello, acudir urgentemente a un veterinario que, generalmente, le administrará corticoides de acción rápida para trata la inflamación, el principal problema de este tipo de picaduras y que podría incluso provocar que nuestro perro muera por asfixia.

Una pequeña oruga pero que, como vemos, podría suponer a nuestro animal el peligro más grande.

 

 


Leishmaniosis, la grave enfermedad que como dueño de un perro debes conocer

Pérdida de pelo y peso, aparición de lesiones como úlceras y descamación, atrofia muscular, apatía, dolor articular y cojera, anemia, diarrea, fiebre… Los síntomas son muchos y su causa una misma: la leishmaniosis, una enfermedad que afecta a perros y al hombre, de carácter infeccioso y que, si se diagnostica tarde o no se trata, puede resultar mortal.

¿El culpable? El flebotomo, un insecto, muy parecido a un mosquito, especialmente presente en el área del Mediterráneo y muy activo durante las primeras y últimas horas del día, sobre todo en los meses más cálidos del año.

Concretamente, las regiones más afectadas en nuestro país son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León y, aunque es cierto que entre junio y octubre es la época de mayor riesgo, el cambio climático ha hecho que se alarguen los meses en los que el flebotomo es más activo y por tanto, la precaución deba extenderse todo el año.

Son las hembras de este microscópico insecto las que, si pican a un perro infectado y luego a otro sano, pueden transmitir a este último un parásito, la Leishmania, responsable de la enfermedad.

Más de 385.000 perros se ven afectados cada año por esta enfermedad en nuestro país y conocer sus síntomas y, sobre todo, cómo prevenirla resulta esencial para dueños y profesionales.

Diagnóstico

Los síntomas de la Leishmaniosis hacen que no sea fácil diagnosticar la enfermedad ya que, comunes con otras enfermedades, pueden hacer que se confundan o pasen desapercibidos.

Lo mismo sucede con el periodo de incubación de esta infección que puede ser de varios meses, con lo que muchos perros pueden estar infectados sin dar muestras de la enfermedad durante mucho tiempo.

Así pues, para obtener un diagnóstico preciso de leishmaniosis, el profesional veterinario necesitará realizar un análisis de sangre que le permita analizar componentes parasitológicos, serológicos y moleculares, para así de verdad detectar la enfermedad y establecer un diagnóstico firme.

Tratamiento

Aunque es cierto que, de momento, no existe un tratamiento definitivo para la leishmaniosis, actualmente existen multitud de opciones terapéuticas que pueden controlar la enfermedad de forma eficaz, reduciendo el número de parásitos activos en nuestro perro, por un lado, y estimulando su propia capacidad de respuesta contra la infección, por otro.

Además, los efectos en los órganos internos del animal afectado pueden tratarse con medicamentos específicos cada vez más eficaces.

Leishmaniosis canina, qué es y cómo prevenir esta enfermedadDetectar la enfermedad a tiempo hará que, aunque sometido a un tratamiento largo, con controles periódicos de por vida, prescritos y supervisados por un veterinario, nuestro animal pueda superar la Leishmaniosis y que esta no sea mortal para él.

Prevención

Sin duda, estamos ante una enfermedad frecuente y con las peores consecuencias por lo que, más que nunca, resulta esencial prevenir su aparición en nuestra mascota.

Para ello, como este insecto es más activo en las horas nocturnas, si podemos debemos evitar sacar de paseo a nuestro perro durante ese tiempo o, incluso, tratar de evitar que nuestros perros duerman al aire libre.

Pero sobre todo es clave que protejamos a nuestro perro con fármacos repelentes para el mosquito como pipetas y collares antiparasitarios además de vacunas para estimular su sistema inmune y tratar de que este a salvo de esta enfermedad.