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Ventajas de la esterilización

¿Y SI REPASAMOS POR QUÉ ES UNA CIRUGÍA TAN RECOMENDADA?

La esterilización de las hembras es un procedimiento muy habitual y siempre recomendable si el animal no va a ser destinado a la reproducción. Podemos dividir los efectos de la esterilización en 3 grupos: efectos sobre la salud, modificaciones en el comportamiento, y beneficios en la sociedad y las poblaciones. Lo más recomendable es realizarlo entre los seis u ocho meses y preferiblemente antes del primer celo. Si esterilizamos más tarde no hay problema con la técnica en sí misma, pero la efectividad a la hora de prevenir determinadas patologías se ve reducida, tal y como veremos a continuación.

ENTONCES ¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS?

SALUD:

– Esterilizar disminuye el riesgo de padecer tumores mamarios (el tipo de cáncer más común en perras) con una incidencia del 16,8%. La incidencia se reduce en un 99,5% esterilizando antes del primer celo, en un 92% haciéndolo después del primer celo y en un 75% con dos o más celos. Por esto se recomienda castrar antes de la aparición del primer celo, ya que los tumores mamarios son una de las patologías más frecuentes en clínicas.

– Previene la hiperplasia mamaria y la consecuente distensión de la piel que puede llegar a ulcerarse, necrosarse y producir enormes molestias a nuestro animal.

– Procesos como la pseudogestación (comunmente llamada “embarazo psicológico”) son eliminados de por vida.

– Previene el desarrollo de infecciones uterinas cuyo tratamiento suele ser quirúrgico y de riesgo (entre un 15% y un 25% de las hembras enteras desarrollan piómetra entre los 4 y 10 años de vida).

– Previene todos los desórdenes relacionados con la gestación y el parto.

– Por lo que se refiere a la aparición de tumores ováricos, aunque su incidencia es baja (0.5%), la castración puede considerarse como medida preventiva y curativa, eliminando el riesgo de morir por cáncer ovárico. Además elimina la posibilidad de tener quistes ováricos y reduce la incidencia de hiperplasia y prolapso vaginal.

– Ayuda a controlar determinadas enfermedades endocrinas y metabólicas tales como la diabetes y la epilepsia entre otras; además de enfermedades dermatológicas como la demodicosis generalizada, la dermatitis alérgica; y otras como las producidas por reacciones adversas a los alimentos o la enfermedad inflamatoria intestinal por ejemplo.

COMPORTAMIENTO:

La castración modifica aquellas conductas que van ligadas al celo, como pueden ser el marcaje del territorio, los maullidos de gatos y gatas, la agresividad ligada al celo, la tendencia a escaparse en busca de pareja, etc. Hay que tener en cuenta que otras conductas no sexuales (no derivadas del celo), como pueden ser los hábitos de juego y la relación con las personas, no varían en absoluto con la castración.

SOCIEDAD:

La decisión de esterilizar a nuestro animal es un acto de responsabilidad. Es la mejor opción para garantizar el control de natalidad tanto en perros como en gatos, evitando nacimientos no deseados y la cría sin control.

Se evita que la descendencia tenga un futuro incierto, disminuye el número de animales abandonados en la calle que acaban saturando los centros de acogida y reduciendo de esta manera las eutanasias.

En definitiva, la decisión de esterilizar es un acto de responsabilidad básico para prevenir y evitar problemas en la salud y el bienestar general (psicológico, físico y hormonal), y para controlar además la sobrepoblación.

Y AHORA, ¿QUÉ ES LA LAPAROSCOPIA Y CUÁLES SON LOS BENEFICIOS DE ÉSTA FRENTE A LA CIRUGÍA CONVENCIONAL?

La laparoscopia es una técnica quirúrgica de mínima invasión que consiste en la realización de una cirugía a través de dos pequeños orificios mínimos de entre 5mm y 1cm con la ayuda de un sistema de televisión y diferentes ópticas que nos permite ver el interior de las cavidades corporales con una limpieza y detalle de gran calidad. De este modo se reducen los riesgos y se facilita una recuperación postoperatoria mucho más rápida y cómoda, ya que los animales intervenidos no requieren hospitalización. Una vez recuperados de la anestesia pueden recibir el alta, y sólo es necesaria la analgesia durante 24 horas (el dolor se reduce enormemente). Además, el cuidado de las heridas es muy sencillo, no siendo necesario collar isabelino ni mallas.