Archivo del Autor: Miguel Lledo

Las mascotas también sufren depresión post vacacional

Vuelta a la rutina: cómo lograr que tu mascota no sufra la depresión post vacacional

Se acabaron las vacaciones y la rutina se vuelve a instaurar en nuestras vidas: trabajo, estudios, deportes… Lejos quedan los días sin horarios, las vistas desde primera línea de playa y las excursiones para ver las estrellas desde la montaña. Una vuelta siempre difícil y en la que encontramos a nuestra mascota más triste de lo normal. ¿Qué le sucede?

La respuesta es fácil: Nuestras mascotas, especialmente los perros, también pueden ser víctimas del “síndrome post vacacional”.

Y es que para ellos también “se acabó lo bueno”. Tras días de paseos, en los que estamos más tiempo fuera de casa y, normalmente, con ellos; después de correr por el campo, bañarse en la playa o subirse por las piedras, todo cambia y ellos también vuelven a los horarios laborales, a los paseos más o menos cortos y, a menudo, a quedarse solos en casa varias horas.

Consejos para la vuelta a la rutina

La vuelta a la rutina que hace que muchos perros se depriman ya que, tras las vacaciones, ahora se sienten aburridos y solos.

Se encuentran más apáticos, con menos apetito o, incluso, con ansiedad o arañan las puertas tratando de escapar en cualquier momento de casa.

Una situación en la que tenemos que intentar recuperar los horarios poco a poco y de forma lo menos traumática, siempre que sea posible y, si vemos que se extiende más allá de tres o cuatro días, acudir a nuestro veterinario que seguro sabe cómo ayudarnos.

Y, como siempre, lo más importante será prevenir que este síndrome aparezca. Para ello lo ideal es que antes de concluir las vacaciones tratemos de volver a las rutinas de paseos y comidas habituales para que el perro vuelva a acostumbrarse a ellas poco a poco. Incluso se puede hacer alguna salida de corta duración en la que el perro se quede solo para que no pierda la costumbre.

Síndrome post vacacional en la mascota

Pero si no hemos podido viajar con nuestra mascota y los hemos dejado al cuidado de alguien, ¿también puede sufrir la depresión post vacacional?

La respuesta de nuevo es sí. Piensa que, durante ese tiempo, se ha encontrado en un lugar desconocido, con gente ajena y sin poder ver a “su familia”. En este caso, lo más habitual es que la vuelta a la rutina sea también especial y frente a la apatía que señalábamos antes, lo que sufra nuestro animal es un ataque de mimos incontrolable, que quiera pasar todo el tiempo a vuestro lado y que durante varios días, literalmente, no consigas quitártelo de encima.

Así que, en este caso, disfruta el reencuentro, dedícale tiempo, dando paseos largos y disfrutando de su alegría.

Sea cual sea su reacción, frente al síndrome post vacacional solo hay una receta: ¡dale mucho cariño y ten paciencia!

 

 

 

 

 


Beneficios de tener una mascota

Beneficios que tu mascota le ofrece a tu salud

A prácticamente ningún dueño de mascota sorprenderá este artículo. Quienes compartimos la vida con un perro, gato, ave… con una mascota, sea la que sea, sabemos bien que es más que beneficioso.

Una compañía, una excusa para hacer ejercicio o, simplemente, una razón para conocer a otros dueños de mascotas.

Muchos son los argumentos que seguro nos vienen a la cabeza y es que tener una mascota mejora definitivamente nuestra calidad de vida, tanto emocional como físicamente. Y no sólo lo dicen/decimos los dueños. Numerosos estudios lo aseguran y además clasifican estos beneficios en tres áreas: física, mental y social.

En el aspecto físico:

Como decíamos, compartir nuestra vida con una mascota hace que nuestra salud física sea mejor. El simple hecho de jugar con nuestras mascotas hará que te sientas más relajado pero también más feliz ya que tus niveles de dopamina y serotonina se elevarán.

Y cómo no, especialmente en el caso de los perros, sacarlos a pasear nos ayuda a practicar deporte, disfrutando de largas caminatas en su compañía. Incluso muchos de nosotros tenemos la excusa perfecta para salir a correr con ellos.

Los niños aprender a cuidar a sus mascotas

En nuestra salud mental:

Las mascotas nos dan cariño; no nos juzgan, ni se ríen de nosotros y hacen que no nos sintamos solos, todo un tesoro que mejora nuestro estado de ánimo.

Por ejemplo, son un excelente compañero de las personas mayores que ven cómo compartir sus días con una mascota no sólo les hace estar más animados sino que les mantiene activos y les ayuda a mantener ágil su memoria además de impulsar su vitalidad y mantenerlos conectados con la sociedad.

Las mascotas consiguen que riamos, uno de los mejores placeres de la vida. Seguro que muchos de vosotros habéis vivido junto a ellos una situación cómica que cada vez que recordamos vuelve a alegrarnos el día y no nos cansamos de contarla en los corrillos del parque.

Los animales nos brindan sensación de bienestar incluso cuando estamos pasando por un mal momento, tanto físico cómo emocional.

En nuestra vida social:

Salir y relacionarnos con otros dueños de mascotas cuando vamos al parque o damos una vuelta por el barrio, es otro de los beneficios que nos ofrecen estos compañeros. ¿El tema en común? Nuestra mascota. ¿Qué hay más importante?

Pero además de conocer a otros y relacionarnos con ellos, tener una mascota es también una forma perfecta para educar a nuestros hijos. Con nuestra mascota como protagonista, desde muy pequeños, podemos enseñar a nuestros hijos a involucrarse en el cuidado y educación del “otro miembro de la familia” y con ello a tener una mayor responsabilidad y respeto hacía los animales.

Así que ya sabes, por tu salud mental, física y social… No lo dudes: comparte tu vida con una mascota. No te arrepentirás.


Tu mascota también pasa calor… Ayúdale a combatirlo

El ansiado verano llegó y con ello las altas temperaturas. Los termómetros de todo el país se tiñen de rojo y es el momento de buscar cómo refrescarnos: agua, sombras, ventiladores y abanicos, todo es bienvenido.

Pero el calor no solo nos afecta a los humanos. También nuestras mascotas lo sufren y es necesario que sepamos cómo detectar que están sufriendo más calor de la cuenta y ayudarles a combatirlo.

Golpes de calor

Uno de los mayores peligros del verano y las altas temperaturas es precisamente algo que también nos afecta a los dueños de las mascotas. Los temidos “golpes de calor” acechan también a nuestros animales  y es muy importante prevenirlos.

En el caso de los perros, por ejemplo, los síntomas de un golpe de calor son: una temperatura corporal por encima de los 42 grados, respiración acelerada, sed extrema, saliva abundante, vómitos, temblores…

Si observamos estos síntomas en nuestro peludo, lo primero que debemos hacer es tratar de hidratarlo y refrescarlo, por ejemplo, mojando sus patas (las almohadillas son esenciales) y su cuerpo con agua aunque no excesivamente fría para no provocarle una reacción adversa, incluso un choque de temperatura que sería aún más peligroso.

También intentaremos que beba agua, pero sin obligarle y lo más importante: acudiremos de inmediato a un veterinario.

En el caso de los gatos, ellos intentan combatir las altas temperaturas jadeando y lamiéndose la piel y un golpe de calor es igual de peligroso, pudiendo provocarle incluso alguna disfunción de órganos, el coma e incluso la muerte.

Igualmente no nos olvidamos de roedores, aves o cualquier otro animal con el que compartimos nuestra vida. Todos ellos sufren el calor como nosotros mismos, especialmente los más ancianos, los muy jóvenes o los enfermos.

Agua fresca, sombra y mucho

Lo más importante por tanto será vigilar a nuestras mascotas, para poder detectar cualquier comportamiento extraño causado por el calor y así combatirlo de inmediato.

Si son animales que salen y/o viven en el exterior, lógicamente intentaremos que disponga de zonas de sombra en todo momento así como de agua fresca. Los pasos, en el caso de los perros, evitaremos se realicen en las horas de más calor.

En el caso de vivir solo en el interior, trataremos de buscarle un lugar fresco y nunca en una terraza con cristales.

La dieta también ayudará. Por ejemplo, durante el verano, es mejor que nuestros animales coman en las horas de menos calor y ¿por qué no incluir algún helado en su dieta?

En el caso de roedores, conejos, hurones, prueba a trocear frutas y verduras y conviértelas en cubitos de hielo. ¡Seguro que le encantan!

Y para nuestros gatos y perros, ¿qué tal uno de sus pequeños snacks también convertidos en helado?

No solo les gustará sino que les refrescará, un consejo que como los anteriores harán del verano una época perfecta para que sigamos disfrutando como siempre de nuestras mascotas.

 


Mascotas en Balearia

Viajar con tu mascota en barco y… a la playa

Nuestras vacaciones de verano ya han empezado o están a punto de hacerlo y queremos que puedas disfrutarlas con tu familia al completo, es decir, también con tu mascota.

Así y si en posts anteriores os hablábamos de cómo viajar en avión, tren o autobús, ahora nos embarcamos con nuestra mascota y nos  vamos… ¡Directos a la playa!

Soltando amarras

Si la opción es viajar en barco con vuestras mascotas, lo primero que necesitáis es cumplir con las vacunaciones reglamentarias y llevar siempre la cartilla veterinaria al día, por tranquilidad tanto para el animal como para vosotros mismos.

En el caso de decidiros a cruzar el charco con la compañía Balearia, tened en cuenta que debemos sacar la tarjeta de embarque del animal y presentarla a la tripulación junto con la cartilla de vacunación a la hora de acceder al barco.

Durante el trayecto los animales deberán viajar en las jaulas o trasportines que existen habilitados en la embarcación, situados en diferentes partes del barco (cubierta, garaje, etc.). Los animales no podrán salir de la jaula en ningún caso ni pasearse por la cubierta. Deberán ir siempre en las jaulas acondicionadas por la compañía o en los trasportines propios situados donde la tripulación lo considere adecuado.

Por razones de higiene y seguridad, en ningún caso los animales pueden viajar ni en el interior de los vehículos estacionados en la bodega ni en las zonas de pasaje (salones de butacas, camarotes, restaurante, bar, recepción, pasillos…).

Eso sí, no os preocupéis, está claro que echaréis de menos a vuestra mascota pero no como para no poder soportarlo… Si el trayecto es inferior a 4 horas, podréis visitarla una vez durante el viaje y si es superior a las 4 horas, dos veces, eso si, siempre acompañado de algún miembro de la tripulación.

Mirad, mirad dónde irían vuestros peludos en el barco:

Tu perro en Balearia

En el caso de que eligierais la compañía Transmediterránea las condiciones para viajar con nuestra mascota son iguales a Balearia así que ya sabes: prepara las maletas y tan solo tendrás que decidir a dónde ir surcando los mares este verano.

Tu perro en Transmediterranea

Surcando el mar hasta la misma playa

Y si el destino elegido es una fantástica playa, que sepas que cada vez son más las opciones para poder disfrutar del mar y la arena con tu peludo al lado.

Con tu perro a la playa

Las playas ya son una opción para los dueños de mascotas en prácticamente toda la península. Con espacios cerrados y habilitados para no molestar al resto de los bañistas y sobre todo y lo más importante, que no se alejen y podamos perderlos, el fantástico litoral que tenemos ya admite en numerosos puntos a nuestra mascota.

Así que no lo dudes más, consulta este listado de playas con espacios pet friendly donde tú y tu mascota seréis bienvenidos:

Listado de playas a las que puedes ir con tu perro

Y ya lo sabes… el verano y las vacaciones son época para disfrutar con tu peludo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Viajar con tu mascota también en autobús y tren

Empezamos nuestras vacaciones de verano y si en el post anterior os hablamos de cómo viajar en avión, en este nos vamos de viaje en tren o en autobús y cómo no, siempre con nuestra mascota.

Viajeros al tren

Si nuestra opción es viajar en tren con nuestra mascota, lo primero que necesitamos es cumplir con las vacunaciones y llevar siempre la cartilla veterinaria al día, por tranquilidad tanto para el animal como para nosotros.

En Renfe, debemos tener claro es que nuestra mascota no puede pesar más de 10 Kg, si es así no podremos hacer nuestro viaje con ellos.

Además, por normas de seguridad deberán viajar (previo pago de su billete, un 25% del coste normal) dentro del trasportín, cuyas medidas no pueden superar los 60 x 35 x 35 centímetros y que llevaremos con nosotros, en nuestra misma plaza del tren y procurando no molestar a los demás viajeros, ya que en ese caso podrían hacernos bajar del tren.

No olvides que una vez dentro del tren nunca podrás sacar a tu peludo de su transportín y aunque haga diferentes paradas el tren, no vas a poder aprovechar estas para que haga sus necesidades, por lo tanto, dale un buen paseo antes de emprender el viaje para que pueda desahogarse 🙂

En el caso de que nos decidamos por hacer trayectos cortos en trenes de cercanías, no se nos aplica ninguna tarifa adicional por nuestro perro que viajará con nosotros sin problema alguno. Eso sí, siempre provisto de bozal y cadena o correa.

Y recuerda, los perros lazarillos viajan gratis en todos los trenes, aunque sean cachorros y estén en periodo de formación.

Y si viajamos en autobús ¿qué debemos hacer?

La opción del autobús es muy similar a la de viajar en tren aunque aquí no existe la posibilidad de que viajen con nosotros: deberán ir en la bodega del autobús (con el riesgo que eso acarrea, estrés, fatiga…) y, cómo no, abonando el 50% del precio de billete.

También se limita su tamaño y peso a los 10 kilos y atentos: llevaremos siempre a nuestros animales limpios y en perfecto estado sanitario e higiénico si no queremos que no nos permitan viajar con ellos.

Además, como señala la empresa Alsa, aunque no es obligatorio sí recomiendan el uso de bozal.

Así que ya lo sabes… Ten en cuenta las limitaciones y requisitos establecidos y no dejes nada al azar que pueda estropearte el viaje. Y, sobre todo, elijas el transporte que elijas no dudes en viajar con tu mascota, lo disfrutarás tu y te lo agradecerá el.

 

 

 


Viajar con tu mascota es posible incluso en avión

Se acercan las ansiadas vacaciones de verano. Un momento perfecto en el que desconectar del trabajo, relajarnos, conocer nuevos lugares… Y, cómo no, muchos somos los que no queremos separarnos de nuestra mascota.

Viajar con ellos es posible… Eso sí, con alguna que otra restricción. Conoce cómo disfrutar estas vacaciones con ella y emprender el viaje juntos en este caso… a través de las nubes.

Viajar en avión

Afortunadamente cada vez son más las aerolíneas que hacen posible que volemos junto a nuestra mascota. Así que, lo primero que deberemos hacer es escoger una que lo permita. Por ejemplo, por ejemplo, Ryanair y Easyjet no admiten perros en sus vuelos, salvo sin son lazarillos.

Una vez elegida, comienza la preparación del viaje y, sobre todo, el tener claros los requisitos que nuestra mascota tendrá que cumplir.

Por ejemplo, viajes donde viajes, debes saber que tu mascota deberá tener el pasaporte veterinario en regla. Este documento lo expide el veterinario y en él figura el historial de vacunas y tratamientos de tu mascota

Pero además deberás consultar los requisitos de entrada de mascotas en el país que hayas elegido como destino.

Además, cada aerolínea pone sus propios requisitos a la hora de aceptar mascotas en el avión.

Tamaños y peso permitidos

Como regla general, prácticamente en todas, para que puedan viajar en cabina, deberán ser animales de tamaño más bien pequeño ya que, por ejemplo, en el caso de Iberia, el peso máximo permitido del animal, incluyendo el recipiente o jaula será de 8 kilos y no podrá superar los 45 cms de largo, 35 cms de ancho y 25 cms de profundidad, siempre que la suma de estas tres dimensiones no exceda de 105 cms.

Si nuestra mascota supera estas medidas, la opción será que viaje en la bodega del avión. Eso sí, en el caso de Iberia una vez más, no todas las razas de perro pueden hacerlo. Y es que, desde agosto de 2016 Iberia no permite el viaje en bodega de perros y gatos de raza braquicefálicas (tipo buldog inglés y francés, boxer, carlinos, pit bull, etc) que tendrán que viajar en cabina, con las restricciones que hemos señalado.

Lo mismo sucede en aerolíneas como AirEuropa.

En el caso de Vueling, por ejemplo, los perros no pueden ir en bodega, van en cabina con la limitación de peso de 8 Kilos y, además, no son permitidos en vuelos a o desde el Reino Unido, Irlanda y Malta, algo que también sucede en otras compañías.

Aun menor es el tamaño y peso que exige Air Berlin para el transporte de mascotas. Esta aerolínea establece el peso máximo para ir en cabina en los 6 kilos.

Como ves, cada aerolínea tiene sus propias condiciones y requisitos así que consulta antes de comprar tus billetes si no quieres llevarte una sorpresa desagradable.

Además, aunque tenga que ir en un trasportín en tu regazo, a tus pies o en la bodega, tu mascota también paga billete y, por lo general, comprar su billete te llevará más tiempo que comprarlo para ti, ya que requiere de más aprobaciones.

Así que… comienza a planificar ya tu viaje y vuela este verano con ella.

 


qué debe comer tu perro

¿Cómo alimentar a nuestro perro? Parte II: cuánta comida darle y cada cuánto

Una alimentación correcta de nuestro peludo, como ya sabemos, es esencial para su salud por ello, a la hora de comer… Tenemos que tener en cuenta numerosos aspectos y no sólo qué le gusta más a él o qué es más cómodo para nosotros.

Ya hemos analizado cómo existen algunos alimentos directamente dañinos para los perros y que por la tanto deberíamos borrar de su dieta por completo pero… ¿y qué debe comer entonces? ¿Cuánto? ¿Cuántas veces?

Las dudas siguen siendo muchas. Es cierto que, como en casi todo, en este tema hay posturas diversas.

Lejos de enfrentamientos entre tipos de dieta, lo cierto es que es importante determinar la cantidad de alimentos que le damos a nuestro perro, adecuándola a su edad, tamaño y actividad física y, también, de nuestro propio estilo de vida.

Estos factores, lógicamente, hacen que la cantidad de comida que le damos a nuestra mascota deba ser diferente por ejemplo entre un cachorro, al que debemos dar más veces al día alimentos y en cantidades pequeñas, y un perro adulto.

Lo mismo sucede con las perras embarazadas o que están amamantando a las que también trataremos de repartirles su comida en menores cantidades pero más veces a lo largo del día.

¿Dos veces al día? ¿Tres?

Si nos centramos en un perro adulto y sin problemas de salud, la pregunta siempre aparece. ¿Una? ¿Dos? ¿Tres? ¿En todo momento? ¿Cuándo tengo que darle de comer?

Bien, existen numerosas opiniones, tantas casi como dueños de perros. Y es que cada vez más son muchos los dueños que se ven obligados por trabajo a pasar muchas horas fuera de casa y dar de comer a su perro más de una o dos veces al día resulta difícil. Sin embargo, para dueños con más libertad de horarios, podrán y será lo más recomendable, dar de comer a su perro tres veces al día.

Lo primero que debemos preguntarnos es si nuestro animal es un perro activo, que sale a pasear y a hacer ejercicio varias veces al día, mejor repartirle la comida en tres veces al menos. Si por el contrario, nuestro perro es más sedentario, con una o dos veces que coma al día será suficiente.

Además se recomienda que las tomas sean en el mismo horario siempre, para así ayudarles no solo a educar a tu perro sino también a regularizar sus deposiciones y digestión.

Así, lo ideal es darle a tu perro su cuenco con la comida siempre más o menos a la misma hora y dejárselo una media de 15 o 20 minutos (en el caso de perros ya mayores, podemos dejarlo algo más). Tras ese tiempo, retiraremos el cuenco haya comido o no para incidir en su adiestramiento.

También encontramos dueños de perros que dejan que su mascota coma a lo largo del día cuando quiera y se autorregule él solo. Una opción sin duda muy cómoda pero que no funciona con todos los perros ya que la mayoría suele atiborrarse y comerse todo lo que tiene en su cuenco de una vez.

Como ves es fundamental dar a nuestro animal la comida que necesita y de la forma más correcta. De todos modos, si tienes dudas, no lo dudes: tu profesional veterinario puede ayudarte.

 


dientes perro

Dientes limpios, dientes sanos: cómo y con qué frecuencia debe visitar tu mascota al “dentista”

Los dientes de tu mascota son un tesoro que cuidar como ocurre con los de las personas. En el caso de los peludos, además de para comer, son una herramienta con la que defenderse.

Reflejo de la evolución natural de los perros, cuidar la boca de nuestro perro es clave para asegurar su calidad de vida e, incluso, su longevidad. Existen profesionales como la etóloga Alexandra Horowitz que afirman que los perros que más tiempo viven son aquellos cuyos propietarios se han preocupado por cuidar de su higiene bucal, por mantener una boca sana.

Y es que una mala higiene bucal puede causar infecciones a nuestra mascota que pueden incluso trasladarse al resto de sus órganos mediante la sangre o producir la pérdida de piezas dentales.

Así que, vamos a ello.

Lo primero que tenemos que tener claro es que la boca de los perros, como los humanos, es un ambiente alcalino que favorece la acumulación de placa bacteriana y, tras ella, la formación de sarro, el causante de la mayoría de los problemas bucales de los perros.

Cepillar los dientes

Así que para la higiene dental de nuestra mascota lo primero que tendremos que hacer es luchar contra la placa bacteriana, cepillándole los dientes al menos una vez a la semana.

Es cierto que al principio no será tarea fácil pero poco a poco lo conseguirás. En tu clínica veterinaria encontrará cepillos de dientes especiales para tu perro así como pasta dentífrica con sabores especialmente atractivos para ellos.

El mejor momento para cepillar los dientes de tu perro es cuando esté relajado o cansado, por ejemplo, después de un largo paseo. Estará más quieto y será más fácil. Incluso, empieza las primeras veces frotándole solo con tu dedo los dientes para que pueda acostumbrarse al proceso y no lo rechace.

dientes sanos perroPuedes reforzar la limpieza con productos específicos como los huesos dentales para perros, golosinas, etc, que ayudan a tu perro a arrastrar la placa de los dientes y eliminarla mientras, en realidad, están jugando.

Existen multitud en el mercado. Pídele ayuda a tu veterinario para elegir el más adecuado.

La dieta también es una parte clave a la hora de cuidar la higiene bucal de tu perro. Siempre es mejor elegir una dieta de pienso seco y con las bolas de pienso de tamaño mediano. Así, conseguimos que, al masticar las bolas de pienso, el frotamiento que produce la propia comida prevenga la formación de sarro.

Y, cómo no, la limpieza a fondo. Para realmente mantener la boca de nuestro perro limpia y sana, deberemos hacerle de forma periódica una limpieza bucal en nuestra clínica veterinaria.

Esta limpieza requiere anestesiar al animal y permite eliminar el sarro y la placa adherida a la superficie de los dientes mediante un equipo de ultrasonidos que garantiza la integridad de las piezas dentales a la vez que elimina en profundidad cualquier resto de suciedad.

En líneas generales, se recomienda, a partir de los dos o tres años, realizar una limpieza dental anual o bianual a nuestro perro.

Consulta a tu veterinario cada cuándo debes realizársela a tu perro.

Y recuerda: la salud dental debe comenzar desde que el animal es un cachorro. La cría de perro de entre dos y tres semanas de edad, ya tiene 28 dientes de leche. La dentadura definitiva no tarda en llegar. El perro con entre seis y ocho meses, tendrá los 42 dientes que le deben acompañar durante toda su vida.

Así que no lo dudes: boca sana, perro feliz.


perro con arnés

¿Collar o arnés? ¿Qué elegir?

Por fin llega el buen tiempo y con él los ansiados largos paseos con tu mascota tras meses de lluvia y frío.

Muchos son los que se plantean qué es mejor a la hora de pasear con su peludo: ¿arnés o collar?

Es cierto que hasta hace unos años prácticamente la totalidad de los dueños de un perro optaba por el collar pero esto ha cambiado y el arnés se ha ido extendiendo rápidamente como la mejor opción.

Veamos qué beneficios y desventajas tienen cada uno de los dos sistemas para que así puedas escoger el más adecuado para ti y tu perro.

Collar

De múltiples materiales, anchos y colores, el collar ha sido el sistema, como decíamos, más habitual desde la antigüedad a la hora de pasear a nuestras mascotas.

perro con collar

Pero, en los últimos años, son abundantes sus detractores. La razón: al ir colocado en el cuello del animal, si éste tira mucho de la correa al pasear, el collar podría causarle dolor y daños físicos como contracturas, pinzamientos en la médula, afecciones neurológicas por los vasos y nervios, problemas tiroideos, alteraciones en la respiración como tos crónica ya que pasa la tráquea en esta zona, etc.

Algo muy posible además en el caso de que utilicemos los collares de ahorque o semi-ahorque, desaconsejados e incluso prohibidos en muchos países.

Así, si tu perro es de los que tiran al pasear o de los que tienden a lanzarse contra otros perros, el collar no es una opción recomendable ya que, además de los daños que podría causarle, el animal lo asociará como un castigo y con ello, incrementará su nerviosismo, rechazando incluso el colocárselo.

Por ello, el collar debería ser elegido únicamente en el caso de perros que pasean bien, sin tirones y siempre eligiendo un modelo que sea acolchado, ancho y le quede holgado.

Arnés

Todo parece indicar que el arnés es la opción más recomendable ya que no ocasiona daños a nuestro perro. No le provocará dolor ni en el cuello ni en la espalda y, en caso de que el animal se ponga nervioso y tire con el cuerpo, lo sujetará pero sin asfixiarle.

Eso sí, debemos elegir bien el arnés. El material deberá ser transpirable y la correa deberá ir anclada a la parte trasera para que la fuerza se reparta por todo el cuerpo.

Deberemos elegir además el arnés adecuado según el tamaño de nuestro perro. Si es más grande, el perro podría escaparse y si, por el contrario, es pequeño para su tamaño, podría hacerle daño y cortarle la circulación.

Además, no deberá ir muy ajustado a la zona de las axilas para que no le roce y nunca ir colocado sobre el cuello sino sobre el pecho.

Así que como ves, elige lo mejor para tu perro, en función de sus características corporales y, sobre todo, de cómo pasea. Pregunta siempre a un profesional para que pueda orientarte y ayudarte en la elección.

Y, cómo no, lo mejor, evidentemente, será enseñarle a que, con arnés o collar, pasee a tu lado, sin tirar y disfrutando así los dos del paseo.

 

 

 

 

 


perro en hospital

Las mascotas ayudan a curar

Las mascotas (perros, gatos, caballos…) son una gran ayuda anímica en pacientes con depresión, autismo, alzheimer… Sí. Podían ser muchos los que lo pensaban pero sin una certeza científica… Hasta ahora.

Ese es el resultado de un informe que el Hospital San Juan de Dios ha elaborado con el apoyo de PURINA.

El estudio recoge cómo el centro hospitalario creó, en 2010, una Unidad de intervenciones asistidas con perros para trabajar, mediante la interacción con el animal, los aspectos emocionales, físicos o sociales de los niños ingresados y tratados en el centro: motivar a los más pequeños en su proceso de recuperación y reducir su estrés.

La forma es a través de streaming o conexión vía Internet. Así, la Unidad de Terapias Asistidas con Animales (TAA) del Hospital San Juan de Dios los perros están plenamente integrados, a través de Internet, en el ámbito hospitalario, como en consultas externas (para amenizar y hacer más corta la espera), urgencias (para tranquilizar y distraer a los pequeños), odontología (para tranquilizar y distraer a los niños), etc.

Las mascotas aportan seguridad

Ahora y tras su progresiva implantación desde 2010, el estudio concluye que los perros pueden ayudar a los niños a afrontar actividades estresantes como la visita al doctor y la hospitalización, transmitiéndoles seguridad.

niña con perro

Concretamente, en las TAA en las salas de espera, por ejemplo, el equipo del hospital realizó una encuesta con los siguientes resultados: el 86,5% de los padres estaba de acuerdo en que mientras su hijo jugaba con los perros se sentía menos angustiado por el motivo de consulta; el 96,5% consideraba que entraban más relajados a su visita médica tras la interacción con los perros y el 95% coincidía en que el estado de ánimo de los menores mejoraba con los perros.

Los perros forman parte del Centro de Terapias Asistidas con Animales (CTAC), y están especialmente preparados para trabajar con niños en el ámbito hospitalario.

Así, de acuerdo con Francesc Ristol, director del CTAC, “la intervención con estos perros abre una ‘ventana’ en el exterior a estos niños y permite prevenir el aislamiento que sufren al tener que estar aislados del exterior durante un periodo de tiempo muy prolongado ayudándoles a llenar esa espera. Siempre que es posible, cuando el paciente sale de la situación de inmunodepresión se encuentra presencialmente con los perros de terapia de CTAC y sus técnicas”.