Tu mascota también pasa calor… Ayúdale a combatirlo

Tu mascota también pasa calor… Ayúdale a combatirlo

El ansiado verano llegó y con ello las altas temperaturas. Los termómetros de todo el país se tiñen de rojo y es el momento de buscar cómo refrescarnos: agua, sombras, ventiladores y abanicos, todo es bienvenido.

Pero el calor no solo nos afecta a los humanos. También nuestras mascotas lo sufren y es necesario que sepamos cómo detectar que están sufriendo más calor de la cuenta y ayudarles a combatirlo.

Golpes de calor

Uno de los mayores peligros del verano y las altas temperaturas es precisamente algo que también nos afecta a los dueños de las mascotas. Los temidos “golpes de calor” acechan también a nuestros animales  y es muy importante prevenirlos.

En el caso de los perros, por ejemplo, los síntomas de un golpe de calor son: una temperatura corporal por encima de los 42 grados, respiración acelerada, sed extrema, saliva abundante, vómitos, temblores…

Si observamos estos síntomas en nuestro peludo, lo primero que debemos hacer es tratar de hidratarlo y refrescarlo, por ejemplo, mojando sus patas (las almohadillas son esenciales) y su cuerpo con agua aunque no excesivamente fría para no provocarle una reacción adversa, incluso un choque de temperatura que sería aún más peligroso.

También intentaremos que beba agua, pero sin obligarle y lo más importante: acudiremos de inmediato a un veterinario.

En el caso de los gatos, ellos intentan combatir las altas temperaturas jadeando y lamiéndose la piel y un golpe de calor es igual de peligroso, pudiendo provocarle incluso alguna disfunción de órganos, el coma e incluso la muerte.

Igualmente no nos olvidamos de roedores, aves o cualquier otro animal con el que compartimos nuestra vida. Todos ellos sufren el calor como nosotros mismos, especialmente los más ancianos, los muy jóvenes o los enfermos.

Agua fresca, sombra y mucho

Lo más importante por tanto será vigilar a nuestras mascotas, para poder detectar cualquier comportamiento extraño causado por el calor y así combatirlo de inmediato.

Si son animales que salen y/o viven en el exterior, lógicamente intentaremos que disponga de zonas de sombra en todo momento así como de agua fresca. Los pasos, en el caso de los perros, evitaremos se realicen en las horas de más calor.

En el caso de vivir solo en el interior, trataremos de buscarle un lugar fresco y nunca en una terraza con cristales.

La dieta también ayudará. Por ejemplo, durante el verano, es mejor que nuestros animales coman en las horas de menos calor y ¿por qué no incluir algún helado en su dieta?

En el caso de roedores, conejos, hurones, prueba a trocear frutas y verduras y conviértelas en cubitos de hielo. ¡Seguro que le encantan!

Y para nuestros gatos y perros, ¿qué tal uno de sus pequeños snacks también convertidos en helado?

No solo les gustará sino que les refrescará, un consejo que como los anteriores harán del verano una época perfecta para que sigamos disfrutando como siempre de nuestras mascotas.