Dientes limpios, dientes sanos: cómo y con qué frecuencia debe visitar tu mascota al “dentista”

dientes perro

Dientes limpios, dientes sanos: cómo y con qué frecuencia debe visitar tu mascota al “dentista”

Los dientes de tu mascota son un tesoro que cuidar como ocurre con los de las personas. En el caso de los peludos, además de para comer, son una herramienta con la que defenderse.

Reflejo de la evolución natural de los perros, cuidar la boca de nuestro perro es clave para asegurar su calidad de vida e, incluso, su longevidad. Existen profesionales como la etóloga Alexandra Horowitz que afirman que los perros que más tiempo viven son aquellos cuyos propietarios se han preocupado por cuidar de su higiene bucal, por mantener una boca sana.

Y es que una mala higiene bucal puede causar infecciones a nuestra mascota que pueden incluso trasladarse al resto de sus órganos mediante la sangre o producir la pérdida de piezas dentales.

Así que, vamos a ello.

Lo primero que tenemos que tener claro es que la boca de los perros, como los humanos, es un ambiente alcalino que favorece la acumulación de placa bacteriana y, tras ella, la formación de sarro, el causante de la mayoría de los problemas bucales de los perros.

Cepillar los dientes

Así que para la higiene dental de nuestra mascota lo primero que tendremos que hacer es luchar contra la placa bacteriana, cepillándole los dientes al menos una vez a la semana.

Es cierto que al principio no será tarea fácil pero poco a poco lo conseguirás. En tu clínica veterinaria encontrará cepillos de dientes especiales para tu perro así como pasta dentífrica con sabores especialmente atractivos para ellos.

El mejor momento para cepillar los dientes de tu perro es cuando esté relajado o cansado, por ejemplo, después de un largo paseo. Estará más quieto y será más fácil. Incluso, empieza las primeras veces frotándole solo con tu dedo los dientes para que pueda acostumbrarse al proceso y no lo rechace.

dientes sanos perroPuedes reforzar la limpieza con productos específicos como los huesos dentales para perros, golosinas, etc, que ayudan a tu perro a arrastrar la placa de los dientes y eliminarla mientras, en realidad, están jugando.

Existen multitud en el mercado. Pídele ayuda a tu veterinario para elegir el más adecuado.

La dieta también es una parte clave a la hora de cuidar la higiene bucal de tu perro. Siempre es mejor elegir una dieta de pienso seco y con las bolas de pienso de tamaño mediano. Así, conseguimos que, al masticar las bolas de pienso, el frotamiento que produce la propia comida prevenga la formación de sarro.

Y, cómo no, la limpieza a fondo. Para realmente mantener la boca de nuestro perro limpia y sana, deberemos hacerle de forma periódica una limpieza bucal en nuestra clínica veterinaria.

Esta limpieza requiere anestesiar al animal y permite eliminar el sarro y la placa adherida a la superficie de los dientes mediante un equipo de ultrasonidos que garantiza la integridad de las piezas dentales a la vez que elimina en profundidad cualquier resto de suciedad.

En líneas generales, se recomienda, a partir de los dos o tres años, realizar una limpieza dental anual o bianual a nuestro perro.

Consulta a tu veterinario cada cuándo debes realizársela a tu perro.

Y recuerda: la salud dental debe comenzar desde que el animal es un cachorro. La cría de perro de entre dos y tres semanas de edad, ya tiene 28 dientes de leche. La dentadura definitiva no tarda en llegar. El perro con entre seis y ocho meses, tendrá los 42 dientes que le deben acompañar durante toda su vida.

Así que no lo dudes: boca sana, perro feliz.