Las mascotas ayudan a curar

perro en hospital

Las mascotas ayudan a curar

Las mascotas (perros, gatos, caballos…) son una gran ayuda anímica en pacientes con depresión, autismo, alzheimer… Sí. Podían ser muchos los que lo pensaban pero sin una certeza científica… Hasta ahora.

Ese es el resultado de un informe que el Hospital San Juan de Dios ha elaborado con el apoyo de PURINA.

El estudio recoge cómo el centro hospitalario creó, en 2010, una Unidad de intervenciones asistidas con perros para trabajar, mediante la interacción con el animal, los aspectos emocionales, físicos o sociales de los niños ingresados y tratados en el centro: motivar a los más pequeños en su proceso de recuperación y reducir su estrés.

La forma es a través de streaming o conexión vía Internet. Así, la Unidad de Terapias Asistidas con Animales (TAA) del Hospital San Juan de Dios los perros están plenamente integrados, a través de Internet, en el ámbito hospitalario, como en consultas externas (para amenizar y hacer más corta la espera), urgencias (para tranquilizar y distraer a los pequeños), odontología (para tranquilizar y distraer a los niños), etc.

Las mascotas aportan seguridad

Ahora y tras su progresiva implantación desde 2010, el estudio concluye que los perros pueden ayudar a los niños a afrontar actividades estresantes como la visita al doctor y la hospitalización, transmitiéndoles seguridad.

niña con perro

Concretamente, en las TAA en las salas de espera, por ejemplo, el equipo del hospital realizó una encuesta con los siguientes resultados: el 86,5% de los padres estaba de acuerdo en que mientras su hijo jugaba con los perros se sentía menos angustiado por el motivo de consulta; el 96,5% consideraba que entraban más relajados a su visita médica tras la interacción con los perros y el 95% coincidía en que el estado de ánimo de los menores mejoraba con los perros.

Los perros forman parte del Centro de Terapias Asistidas con Animales (CTAC), y están especialmente preparados para trabajar con niños en el ámbito hospitalario.

Así, de acuerdo con Francesc Ristol, director del CTAC, “la intervención con estos perros abre una ‘ventana’ en el exterior a estos niños y permite prevenir el aislamiento que sufren al tener que estar aislados del exterior durante un periodo de tiempo muy prolongado ayudándoles a llenar esa espera. Siempre que es posible, cuando el paciente sale de la situación de inmunodepresión se encuentra presencialmente con los perros de terapia de CTAC y sus técnicas”.