Viajar con tu mascota también en autobús y tren

Viajar con tu mascota también en autobús y tren

Empezamos nuestras vacaciones de verano y si en el post anterior os hablamos de cómo viajar en avión, en este nos vamos de viaje en tren o en autobús y cómo no, siempre con nuestra mascota.

Viajeros al tren

Si nuestra opción es viajar en tren con nuestra mascota, lo primero que necesitamos es cumplir con las vacunaciones y llevar siempre la cartilla veterinaria al día, por tranquilidad tanto para el animal como para nosotros.

En Renfe, debemos tener claro es que nuestra mascota no puede pesar más de 10 Kg, si es así no podremos hacer nuestro viaje con ellos.

Además, por normas de seguridad deberán viajar (previo pago de su billete, un 25% del coste normal) dentro del trasportín, cuyas medidas no pueden superar los 60 x 35 x 35 centímetros y que llevaremos con nosotros, en nuestra misma plaza del tren y procurando no molestar a los demás viajeros, ya que en ese caso podrían hacernos bajar del tren.

No olvides que una vez dentro del tren nunca podrás sacar a tu peludo de su transportín y aunque haga diferentes paradas el tren, no vas a poder aprovechar estas para que haga sus necesidades, por lo tanto, dale un buen paseo antes de emprender el viaje para que pueda desahogarse 🙂

En el caso de que nos decidamos por hacer trayectos cortos en trenes de cercanías, no se nos aplica ninguna tarifa adicional por nuestro perro que viajará con nosotros sin problema alguno. Eso sí, siempre provisto de bozal y cadena o correa.

Y recuerda, los perros lazarillos viajan gratis en todos los trenes, aunque sean cachorros y estén en periodo de formación.

Y si viajamos en autobús ¿qué debemos hacer?

La opción del autobús es muy similar a la de viajar en tren aunque aquí no existe la posibilidad de que viajen con nosotros: deberán ir en la bodega del autobús (con el riesgo que eso acarrea, estrés, fatiga…) y, cómo no, abonando el 50% del precio de billete.

También se limita su tamaño y peso a los 10 kilos y atentos: llevaremos siempre a nuestros animales limpios y en perfecto estado sanitario e higiénico si no queremos que no nos permitan viajar con ellos.

Además, como señala la empresa Alsa, aunque no es obligatorio sí recomiendan el uso de bozal.

Así que ya lo sabes… Ten en cuenta las limitaciones y requisitos establecidos y no dejes nada al azar que pueda estropearte el viaje. Y, sobre todo, elijas el transporte que elijas no dudes en viajar con tu mascota, lo disfrutarás tu y te lo agradecerá el.

 

 

 


qué debe comer tu perro

¿Cómo alimentar a nuestro perro? Parte II: cuánta comida darle y cada cuánto

Una alimentación correcta de nuestro peludo, como ya sabemos, es esencial para su salud por ello, a la hora de comer… Tenemos que tener en cuenta numerosos aspectos y no sólo qué le gusta más a él o qué es más cómodo para nosotros.

Ya hemos analizado cómo existen algunos alimentos directamente dañinos para los perros y que por la tanto deberíamos borrar de su dieta por completo pero… ¿y qué debe comer entonces? ¿Cuánto? ¿Cuántas veces?

Las dudas siguen siendo muchas. Es cierto que, como en casi todo, en este tema hay posturas diversas.

Lejos de enfrentamientos entre tipos de dieta, lo cierto es que es importante determinar la cantidad de alimentos que le damos a nuestro perro, adecuándola a su edad, tamaño y actividad física y, también, de nuestro propio estilo de vida.

Estos factores, lógicamente, hacen que la cantidad de comida que le damos a nuestra mascota deba ser diferente por ejemplo entre un cachorro, al que debemos dar más veces al día alimentos y en cantidades pequeñas, y un perro adulto.

Lo mismo sucede con las perras embarazadas o que están amamantando a las que también trataremos de repartirles su comida en menores cantidades pero más veces a lo largo del día.

¿Dos veces al día? ¿Tres?

Si nos centramos en un perro adulto y sin problemas de salud, la pregunta siempre aparece. ¿Una? ¿Dos? ¿Tres? ¿En todo momento? ¿Cuándo tengo que darle de comer?

Bien, existen numerosas opiniones, tantas casi como dueños de perros. Y es que cada vez más son muchos los dueños que se ven obligados por trabajo a pasar muchas horas fuera de casa y dar de comer a su perro más de una o dos veces al día resulta difícil. Sin embargo, para dueños con más libertad de horarios, podrán y será lo más recomendable, dar de comer a su perro tres veces al día.

Lo primero que debemos preguntarnos es si nuestro animal es un perro activo, que sale a pasear y a hacer ejercicio varias veces al día, mejor repartirle la comida en tres veces al menos. Si por el contrario, nuestro perro es más sedentario, con una o dos veces que coma al día será suficiente.

Además se recomienda que las tomas sean en el mismo horario siempre, para así ayudarles no solo a educar a tu perro sino también a regularizar sus deposiciones y digestión.

Así, lo ideal es darle a tu perro su cuenco con la comida siempre más o menos a la misma hora y dejárselo una media de 15 o 20 minutos (en el caso de perros ya mayores, podemos dejarlo algo más). Tras ese tiempo, retiraremos el cuenco haya comido o no para incidir en su adiestramiento.

También encontramos dueños de perros que dejan que su mascota coma a lo largo del día cuando quiera y se autorregule él solo. Una opción sin duda muy cómoda pero que no funciona con todos los perros ya que la mayoría suele atiborrarse y comerse todo lo que tiene en su cuenco de una vez.

Como ves es fundamental dar a nuestro animal la comida que necesita y de la forma más correcta. De todos modos, si tienes dudas, no lo dudes: tu profesional veterinario puede ayudarte.

 


perro con arnés

¿Collar o arnés? ¿Qué elegir?

Por fin llega el buen tiempo y con él los ansiados largos paseos con tu mascota tras meses de lluvia y frío.

Muchos son los que se plantean qué es mejor a la hora de pasear con su peludo: ¿arnés o collar?

Es cierto que hasta hace unos años prácticamente la totalidad de los dueños de un perro optaba por el collar pero esto ha cambiado y el arnés se ha ido extendiendo rápidamente como la mejor opción.

Veamos qué beneficios y desventajas tienen cada uno de los dos sistemas para que así puedas escoger el más adecuado para ti y tu perro.

Collar

De múltiples materiales, anchos y colores, el collar ha sido el sistema, como decíamos, más habitual desde la antigüedad a la hora de pasear a nuestras mascotas.

perro con collar

Pero, en los últimos años, son abundantes sus detractores. La razón: al ir colocado en el cuello del animal, si éste tira mucho de la correa al pasear, el collar podría causarle dolor y daños físicos como contracturas, pinzamientos en la médula, afecciones neurológicas por los vasos y nervios, problemas tiroideos, alteraciones en la respiración como tos crónica ya que pasa la tráquea en esta zona, etc.

Algo muy posible además en el caso de que utilicemos los collares de ahorque o semi-ahorque, desaconsejados e incluso prohibidos en muchos países.

Así, si tu perro es de los que tiran al pasear o de los que tienden a lanzarse contra otros perros, el collar no es una opción recomendable ya que, además de los daños que podría causarle, el animal lo asociará como un castigo y con ello, incrementará su nerviosismo, rechazando incluso el colocárselo.

Por ello, el collar debería ser elegido únicamente en el caso de perros que pasean bien, sin tirones y siempre eligiendo un modelo que sea acolchado, ancho y le quede holgado.

Arnés

Todo parece indicar que el arnés es la opción más recomendable ya que no ocasiona daños a nuestro perro. No le provocará dolor ni en el cuello ni en la espalda y, en caso de que el animal se ponga nervioso y tire con el cuerpo, lo sujetará pero sin asfixiarle.

Eso sí, debemos elegir bien el arnés. El material deberá ser transpirable y la correa deberá ir anclada a la parte trasera para que la fuerza se reparta por todo el cuerpo.

Deberemos elegir además el arnés adecuado según el tamaño de nuestro perro. Si es más grande, el perro podría escaparse y si, por el contrario, es pequeño para su tamaño, podría hacerle daño y cortarle la circulación.

Además, no deberá ir muy ajustado a la zona de las axilas para que no le roce y nunca ir colocado sobre el cuello sino sobre el pecho.

Así que como ves, elige lo mejor para tu perro, en función de sus características corporales y, sobre todo, de cómo pasea. Pregunta siempre a un profesional para que pueda orientarte y ayudarte en la elección.

Y, cómo no, lo mejor, evidentemente, será enseñarle a que, con arnés o collar, pasee a tu lado, sin tirar y disfrutando así los dos del paseo.