Vuelta a la rutina: cómo lograr que tu mascota no sufra la depresión post vacacional

Las mascotas también sufren depresión post vacacional

Vuelta a la rutina: cómo lograr que tu mascota no sufra la depresión post vacacional

Se acabaron las vacaciones y la rutina se vuelve a instaurar en nuestras vidas: trabajo, estudios, deportes… Lejos quedan los días sin horarios, las vistas desde primera línea de playa y las excursiones para ver las estrellas desde la montaña. Una vuelta siempre difícil y en la que encontramos a nuestra mascota más triste de lo normal. ¿Qué le sucede?

La respuesta es fácil: Nuestras mascotas, especialmente los perros, también pueden ser víctimas del “síndrome post vacacional”.

Y es que para ellos también “se acabó lo bueno”. Tras días de paseos, en los que estamos más tiempo fuera de casa y, normalmente, con ellos; después de correr por el campo, bañarse en la playa o subirse por las piedras, todo cambia y ellos también vuelven a los horarios laborales, a los paseos más o menos cortos y, a menudo, a quedarse solos en casa varias horas.

Consejos para la vuelta a la rutina

La vuelta a la rutina que hace que muchos perros se depriman ya que, tras las vacaciones, ahora se sienten aburridos y solos.

Se encuentran más apáticos, con menos apetito o, incluso, con ansiedad o arañan las puertas tratando de escapar en cualquier momento de casa.

Una situación en la que tenemos que intentar recuperar los horarios poco a poco y de forma lo menos traumática, siempre que sea posible y, si vemos que se extiende más allá de tres o cuatro días, acudir a nuestro veterinario que seguro sabe cómo ayudarnos.

Y, como siempre, lo más importante será prevenir que este síndrome aparezca. Para ello lo ideal es que antes de concluir las vacaciones tratemos de volver a las rutinas de paseos y comidas habituales para que el perro vuelva a acostumbrarse a ellas poco a poco. Incluso se puede hacer alguna salida de corta duración en la que el perro se quede solo para que no pierda la costumbre.

Síndrome post vacacional en la mascota

Pero si no hemos podido viajar con nuestra mascota y los hemos dejado al cuidado de alguien, ¿también puede sufrir la depresión post vacacional?

La respuesta de nuevo es sí. Piensa que, durante ese tiempo, se ha encontrado en un lugar desconocido, con gente ajena y sin poder ver a “su familia”. En este caso, lo más habitual es que la vuelta a la rutina sea también especial y frente a la apatía que señalábamos antes, lo que sufra nuestro animal es un ataque de mimos incontrolable, que quiera pasar todo el tiempo a vuestro lado y que durante varios días, literalmente, no consigas quitártelo de encima.

Así que, en este caso, disfruta el reencuentro, dedícale tiempo, dando paseos largos y disfrutando de su alegría.

Sea cual sea su reacción, frente al síndrome post vacacional solo hay una receta: ¡dale mucho cariño y ten paciencia!

 

 

 

 

 


en coche con tu perro

De viaje con tu mascota y sin mareos

En breve estrenaremos primavera y con ella, nuevas escapadas, viajes a la playa, al monte, a pueblos familiares y ciudades por descubrir. Una ocasión en la que disfrutar todos, incluida tu mascota.

Pero, ¿qué hacer cuando lo que se presenta como un viaje perfecto para escapar de la rutina a tu peludo le provoca un mal rato, con mareos e incluso vómitos?

Sí, es muy habitual que las mascotas no lleven del todo bien los viajes en coche y autobús, principalmente y esto hace que incluso nos planteemos no llevarlo con nosotros por ahorrarle el mal trago.

Pero no, no tienes por qué renunciar a esa escapada perfecta estas vacaciones en compañía de tu mejor amigo.

Estos son algunos pequeños consejos con los que conseguirás que tu mascota te acompañe en la próxima escapada sin que esto se convierta en un calvario para ella y, cómo no, para ti.

Un viaje sin mareos

Lo primero que tenemos que tener claro es que la mayoría de perros se marean más por ansiedad que por el propio movimiento del coche. Así, el primer paso será intentar que tu mascota pierda el miedo que le genera viajar en coche o autobús.

Para ello, intenta que tu perro se familiarice con el vehículo. Súbelo, con el coche parado, que lo huela e inspeccione o, incluso, escóndele premios en él y que juegue a encontrarlos.dog on board

También puedes dar pequeños paseos en coche, trayectos cortos, con los que poco a poco se vaya a acostumbrando a ir en coche… y si pueden ser trayectos a sitios que le gusten y no solo para ir al veterinario, mejor. Un pequeño recorrido al parque que hay cerca de casa puede ser un perfecto inicio.

A la hora de iniciar el viaje, además de ese trabajo previo para que tu perro pierda el miedo al vehículo, ten en cuenta estas medidas:

  • En al menos las 3 horas anteriores al viaje evita que coma o beba para evitar que tenga el estómago lleno de alimento. También existen fármacos que previenen los mareos y combaten sus síntomas. Consulta a tu veterinario cuál es el más adecuado.
  • Antes de subir al coche, dale un buen paseo para que haga sus necesidades y se relaje.
  • Busca la ubicación ideal. El maletero suele ser el peor lugar para los perros que se marean viajando, por ello intenta colocar a tu mascota en los asientos traseros. Eso sí, siempre con los medios de sujeción homologados.
  • En el vehículo, trata de que la temperatura sea agradable y el ambiente este aireado. Si no hace demasiado frío, incluso, abre las ventanillas un poco, para que el ambiente este aireado.
  • En el recorrido, haz paradas frecuentes. Generalmente, los mareos van en relación directa con el número de horas de viaje y, además, parar y que tu mascota pueda bajar del coche y dar un pequeño paseo, le relajará.

Y, cómo no, conduce con cuidado sin acelerones o movimientos bruscos… Algo que no solo te agradecerá tu mascota sino todos. ¡Buen viaje!